Para los estadounidenses ha sido de una forma y para los cubanos de otra completamente diferente. Y es que no podemos obviar que en los procesos de construcción de la realidad hay mediaciones que en el caso de la historia compartida entre Cuba y los Estados Unidos pasa no sólo por la raÃz histórica del conflicto sino por elementos geopolÃticos, ideológicos, culturales; en esencia, por la propia cultura polÃtica de los estadounidenses que, sin lugar a dudas, está marcada por el Destino Manifiesto y el papel de liderazgo que a nivel internacional los Estados Unidos consideran que deben tener. Por otro lado, tampoco debe obviarse el hecho de que, por lo general, cuando de polÃtica exterior se trata, es el ejecutivo quien impone la agenda. En el caso de Cuba, en particular, tal y como apunta Saul Landau aunque discutible, los medios toman su lead, sin sentido crÃtico alguno, de la Casa Blanca. De ahà la importancia de prestarle atención a la manera en que los medios le están explicando...
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